El otro día, fuimos a bailar y saliendo dejamos el auto porque estabamos alcoholizados. Cuando regresamos por él la policía se lo había llevado. Fuimos al corralón y descubrimos que por cada hora cobran $1.000 y había estado allí más de 5 horas. No nos dieron el auto hasta que pagamos ¡QPM!
El otro día, iba en el camión cuando sube una linda chica a quien le cedo el asiento, luego entra una mujer con dos hijos y ella le cede el asiento, el autobús arranca y uno de los niños, para no caerse se agarra del pantalón del la chica… y se lo baja ¡QPM!
El otro día, me dignaba a ir a una clase de Zumba, pero resulta que soy nueva en la ciudad y me subí al micro que no era, la peor parte es que le pregunte al chofer si me dejaba en el lugar al que quería ir y me dijo que sí, finalmente me dejó en un lugar horrible y no traía más dinero. ¡QPM!
El otro día, estábamos caminando por el centro, cuando se acerca un hombre a pedirnos unas monedas para su medicina, pero cuando le dimos unas monedas, nos las arrojó en la cara sólo porque le pareció poco… Limosnero y con garrote!!! ¡QPM!
El otro día, mientras tenía sexo con mi novia se me salió decirle el nombre de una de sus amigas. ¡Ella ya no quiso continuar! ¡QPM!
El otro día, me despidieron de mi trabajo. La razón fue que necesitaban optmizar recursos, jajaja, y dejaron a una chava en mi lugar que no sabe hacer nada! Bueno si sabe pero sólo darlas jajaja. ¡QPM!
El otro día, fui a un concierto donde pagué el boleto más caro. Cuando el concierto empezó la gente que pagó en la parte más barata de arriba comenzó a saltarse a la parte baja. De haber sabido compro el boleto más barato. ¡QPM!
El otro día, en el trabajo calentaba mi comida en el micro, de repente se apagó y ya no funcionó. Me dijeron que yo tenía que reemplazarlo. Al día siguiente traje el de mi casa. Cuando llegué a comer resulta que no estaba descompuesto y que sólo se había botado el interruptor de luz. ¡QPM!
El otro día, pagué más de $ 500 por un boleto para un concierto. Escuche la primera canción de un grupo y en la segunda se vino una tormenta que suspendió el concierto. Todos nos quedamos con las ganas de ver a los grupos principales. No hubo devoluciones. ¡QPM!
El otro día, me regalaron un café en el trabajo, pero como no tenía azúcar fuí a la cocina a endulzarlo. Cuando terminé de hacerlo lo probé y ¡agh! era de lo peor que había tomado. Cuando revise el recipiente de azúcar me di cuenta que había tomado el de la sal. ¡QPM!
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