El otro día, me subí a una ruta y pagué con un billete de 100 pesos. Al bajar, sólo pensé en llegar pronto y bajé corriendo, no me dieron el cambio. Después esperé al camión 2 horas. Paraba todos y nada. Al final me di por vencida. Me salió más caro que un taxi. ¡QPM!
El otro día, puse atención a la forma de manejar de los choferes de las micros y me percaté que todas las maniobras peligrosas, las hacen con toda premeditación ¡QPM!
El otro día, eran 8:30 AM. Estaba esperando el camión para ir a trabajar. Pero pasaron 2 camiones y ¡¡ninguno se paró!! Tuve que ir corriendo a otra parada para tomar otra ruta.
¡QPM!
El otro día, fui a un balneario. Dejé mis sandalias nuevas con las de mis amigas. Cuando salimos, habían desaparecido. Busqué por todos lados y nada. Tuve que pedir unas prestadas ¡QPM!
El otro día, dejé mi auto estacionado todo el fin de semana en el centro historico de Querétaro. Cuando llegué de regreso, había policías esperando y revisando mi auto para ver si no era de un narco. Un fulano lo había reportado como abandonado… ¡QPM!
El otro día, mi hermana y yo teníamos, invitación a una fiesta cerca. Antes de llegar nos enojamos y nos regresamos, yo entré a mi casa y ella se quedó afuera. Media hora después llegó una amiga y le dije “¿quieres ir a la fiesta?”. Para mi sorpresa al llegar, sólo estaba mi hermana con el cumpleañero. ¡QPM!
El otro día, fui a la central camionera porque me disponía a visitiar a mi familia. La salida era a 1/2 noche pero qué sorpresa me llevé cuando llegué a la central y me dice la señorita de la taquilla que habían movido los horarios y que la próxima salida era hasta dentro de 6 hrs. ¡QPM!
El otro día, una compañera de clase me pidió prestado un libro que nos habían pedido en la escuela para hacer un trabajo, mismo que ella perdió. Cuando se lo pedí de vuelta, me dijo con cara de inocente la muy transa, que yo estaba equivocada, que no era ella a quien se lo había prestado ¡QPM!
El otro día, le presté $500 a un amigo porque me dijo, casi llorando, que su abuela estaba enferma. Pero después lo encontré bien borracho con mi dinero en la disco. ¡QPM!
El otro día, caminando en el centro, presencié a 2 inspectores de la presidencia municipal recogiendo la mercancia artesanal de 2 indígenas. Cuando éstos últimos acudieron al lugar indicado para pagar su multa, no les regresaron toda la mercanía que habían tomado.) ¡QPM!
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