El otro día, Doña Gumme me comentó que tenía ganas de invitarme unas “frías”. Nos fuimos a tomarlas. Después de unas cuantas me dice, “espérame regreso en 10 minutos”. Y nunca regresó. Me dejó con la cuenta. Pero lo peor es que me la encontré echando novio y cheves en otro bar. ¡QPM!
El otro día, iba caminando por la calle, cuando vi a un niño de unos 5 años tropezar y caer. Su mamá corrió tras él y cuando lo levantó, lo primero que hizo fue pegarle
¡QPM!
El otro día, salí a cenar con unos amigos. Como tenía demasiada hambre pedí algo sencillo: “una tarta de jamón y queso”. Después de casi 2hrs de ver como cenaban mis amigos, llegó mi esperado platillo. El cual sabía horrible y para colmo estaba ¡¡CRUDO!! ¡QPM!
El otro día, me subí a un “micro” y pagué al instante con un billete de $20. Cuando me disponía a bajar, toqué el timbre y al llegar al lugar del chofer me cobró el pasaje
!!Le dije que ya le había pagado pero insitía en que no. Para no verme mal tuve que pagar nuevamente!!
¡QPM!
El otro día, me visitaron 15 familiares de Sinaloa. Pasamos a la terminal de autobuses por sus boletos. Solicitaron descuentos para todos y se les otorgó. Después de media hora de trabajo de la chica de caja, decidieron ir a checar a otra línea. ¡QPM!
El otro día, era de madrugada cuando sonó el timbre. Tenían a mi novio en una patrulla por borracho. De pronto empezó a convulsionarse y a ponerse mal. Así que lo bajaron de la patrulla y se fueron dejándolo tirado. De pronto el cabrón se levanta y dice como si nada… “vámonos a chupar” (!) ¡QPM!
El otro día, mi suegro se compró un perico. Mi suegra lo dejó fuera de la jaula un rato, pero olvidó que Rufo, el perro de mi cuñado, estaba suelto y queria jugar. Como se imaginarán el pobre perico “colgó los tenis” y el pobre Rufo fue desterrado y mi suegra…, ella logró salvar el pellejo ¡QPM!
El otro día, llegué 10 minutos tarde a un examen final por culpa de un retraso en el transporte escolar. El maestro no me permitió presentar el examen y mucho menos dejarle explicar, por lo que tuve que volver a cursar la materia. ¡QPM!
El otro día, me llegó un estado de cuenta de una tarjeta que no solicité. Es más, no tenía ni el plástico. Cuando hablé para cancelarla, me dejaron esperando horas para que después me colgaran. No pasaron ni 3 min cuando volví a marcar y me dijeron que hablara al otro día porque ya eran 9 PM.
¡QPM!
El otro día, dejé mi carro estacionado afuera de mi casa. Cuando salí agarré “en la maroma” a un par de chicos sacándole el “estéreo”. Después de unos cuantos golpes que nos dimos, uno de ellos me pregunta: “¿Pero por qué me pegas?”.
¡QPM!
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