El otro día, salí a comprar unas cosas, y al llegar al lugar se me acercó un lava carros para preguntarme si requería de sus servicios, le dije que sí, pero al salir a pagarle, el retrovisor estaba roto, y él, completamente borracho. Yo no me había dado cuenta. ¡QPM!
No hay comentarios by el lava carros
RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URL
Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.