El otro día, en el trabajo calentaba mi comida en el micro, de repente se apagó y ya no funcionó. Me dijeron que yo tenía que reemplazarlo. Al día siguiente traje el de mi casa. Cuando llegué a comer resulta que no estaba descompuesto y que sólo se había botado el interruptor de luz. ¡QPM!
No hay comentarios by ¡Yo no fuí!
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