Ignorado por el transporte público
El otro día, eran 8:30 AM. Estaba esperando el camión para ir a trabajar. Pero pasaron 2 camiones y ¡¡ninguno se paró!! Tuve que ir corriendo a otra parada para tomar otra ruta.
¡QPM!
El otro día, eran 8:30 AM. Estaba esperando el camión para ir a trabajar. Pero pasaron 2 camiones y ¡¡ninguno se paró!! Tuve que ir corriendo a otra parada para tomar otra ruta.
¡QPM!
El otro día, fui a un balneario. Dejé mis sandalias nuevas con las de mis amigas. Cuando salimos, habían desaparecido. Busqué por todos lados y nada. Tuve que pedir unas prestadas ¡QPM!
El otro día, bueno la otra noche, estábamos en un antro ligando unas chiquitas. Cuando por fin accedieron, fueron a avisarle a sus amigas. Pero como siempre dentro del grupito hay una gorda líder que, para variar, es la que no liga y pues de pura envidia no las dejo ir con nosotros ¡QPM!
El otro día, dejé mi auto estacionado todo el fin de semana en el centro historico de Querétaro. Cuando llegué de regreso, había policías esperando y revisando mi auto para ver si no era de un narco. Un fulano lo había reportado como abandonado… ¡QPM!
El otro día, ya era quincena. Para variar mi jefe no me pagó (siempre me paga como los días 17). En fin, me dijo: “Sorry, no tengo dinero. ¿Me aguantas hasta el 21?” Y yo pensé “mmm pues ya qué”. Y resulta ¡que se compró una “compu”! ¿No hay dinero? ¡Mmmhum! ¿O sea cómo? ¿Compró la “compu” con dulces? ¡QPM!
El otro día, mi hermana y yo teníamos, invitación a una fiesta cerca. Antes de llegar nos enojamos y nos regresamos, yo entré a mi casa y ella se quedó afuera. Media hora después llegó una amiga y le dije “¿quieres ir a la fiesta?”. Para mi sorpresa al llegar, sólo estaba mi hermana con el cumpleañero. ¡QPM!
El otro día, fui a la central camionera porque me disponía a visitiar a mi familia. La salida era a 1/2 noche pero qué sorpresa me llevé cuando llegué a la central y me dice la señorita de la taquilla que habían movido los horarios y que la próxima salida era hasta dentro de 6 hrs. ¡QPM!
El otro día, una compañera de clase me pidió prestado un libro que nos habían pedido en la escuela para hacer un trabajo, mismo que ella perdió. Cuando se lo pedí de vuelta, me dijo con cara de inocente la muy transa, que yo estaba equivocada, que no era ella a quien se lo había prestado ¡QPM!
El otro día, estaba desarrollando una aplicación en un lenguaje de programación muy laborioso. Sucedía que tenía que implementar una ventana y esto implicaba mucho código. Horas después me encuentro con que hay una aplicación que crea la “ventanita” ¡¡¡automáticamente!!! ¡QPM!
El otro día, le presté $500 a un amigo porque me dijo, casi llorando, que su abuela estaba enferma. Pero después lo encontré bien borracho con mi dinero en la disco. ¡QPM!
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