El otro día, era de madrugada cuando sonó el timbre. Tenían a mi novio en una patrulla por borracho. De pronto empezó a convulsionarse y a ponerse mal. Así que lo bajaron de la patrulla y se fueron dejándolo tirado. De pronto el cabrón se levanta y dice como si nada… “vámonos a chupar” (!) ¡QPM!
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